28 de enero de 2015

Carreras con el coche zanahoria

¡Hola Gury's!

Ya estamos a mitad de semana y a punto de terminar el primer mes del año ¡cómo pasa el tiempo! 
Como os comenté en la última entrada, ésta será especial pues es un pedido que 'me hice yo misma' para mi sobrino.
Resulta que mi sobrino solo tenía un Gury en su colección de muñecos y que hice cuando tenía dos años, por lo que pensé que ya era hora de hacerle otro, con la diferencia de que, en esta ocasión, se lo iban a traer los Reyes Magos. Este es un momento extraño porque te juegas la magia que envuelve la llegada de S.S.M.M. de Oriente. Pero arriesgarse merece la pena, y mucho.

Llevaba muchos meses enamorada de un amigurumi hecho a dos agujas y que era ideal para mi sobrino: un conejo piloto cuyo coche es un coche zanahoria. Tras mucho mirar y con paciencia, tope con uno hecho a ganchillo. Si algun@ está interesad@ lo encontraréis picando en el siguiente enlace: Kumutushka


Tengo que decir que aunque el patrón es muy fácil, y hay que usar el traductor sí o sí, eso no me libró para acabar el muñeco a altas horas de la madrugada. Me llegan a ver los Reyes Magos y fijo que me quedo sin regalos jeje. Continuo. A causa de los pedidos navideños de última hora, tuve que dejar este 'pedido' para ultimísima hora. Exactamente terminé de tejer a las 05:30 a.m. Amor de tía. Corrí a dejarlo con el resto de regalitos y allí me quedé un rato mirandolo e imaginando cómo reaccionaría.

Pocas horas después, sin apenas haber descansado, ya le oía llamándonos para que fuéramos a ver lo que habían dejado los reyes. Cuando llego, veo que lo primero que había cogido era el muñeco y con una gran sonrisa me lo enseñaba alzándolo a lo alto diciendo: ¡Tía! ¡tía! Como diciendo, ¡eh! ¡Esto es lo que tu haces y me lo han traído los reyes!
Desde ese momento supe que valió la pena quedarse hasta las tantas de la noche y ver esa reacción que me llenó de energía. Desde entonces, este amigurumi quedó bautizado como el coche zanahoria.


Una reflexión para cerrar esta entrada es que l@s niñ@s valoran muchísimo el trabajo hecho a mano y mucho más que los adultos. Lo he podido comprobar en las ferias en las que he participado, en personas cercanas y en mi propio sobrino, quien se muestra receloso diciendo que no le gustan cuando ve que no son para él...jeje pero le encantan los que sí.

SaluGury's =D




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